Filosofía, Sociedad y Democracia

Filosofía, Sociedad y Democracia

por Alexsandro M. Medeiros y Alexis Guerra

lattes.cnpq.br/6947356140810110

publicado en: set. 2021

versión em Portugués

            El hombre es un ser que vive y se realiza a través de la sociedad, pero sufre las innumerables consecuencias derivadas del cambio de/en el tiempo. Y una de las formas de conocimiento más antiguas a través de las cuales el hombre busca explicaciones para la realidad social en la que vive es a través del conocimiento filosófico.

            A pesar de esto, muchos no ven la importancia de la Φιλοσοφία (filosofía). Piensan que es inútil y no sirve para nada. No ven cómo la Φιλοσοφία busca contribuir, no solo al conocimiento de la ciencia, sino, sobre todo, a la educación moral, ética y social. En este sentido, podemos decir que la Φιλοσοφία es el arte del buen vivir, que estudia las pasiones y vicios humanos, en el que analiza la capacidad de nuestra razón, que impone límites y nos enseña a vivir honestamente y con justicia en compañía de otros seres humanos.

            No existe una única Φιλοσοφία y no hay un solo pensamiento filosófico y quizás por eso muchas personas encuentran la Φιλοσοφία algo complejo. En Φιλοσοφία no hay una sola definición, un solo pensamiento, sino pensamientos a menudo divergentes que chocan entre sí, pensamientos críticos y contestatarios que hacen que los filósofos lleguen a conclusiones muchas veces opuestas.

            Pero como siempre necesitamos una definición, usemos algunas ideas para comprender mejor la Φιλοσοφία. Según Chauí (2012, p. 29 – traducción nuestra):

la filosofía surgió cuando algunos pensadores griegos se dieron cuenta de que la verdad del mundo y de los humanos no era algo secreto y misterioso, que necesitaba ser revelado por las deidades a unos pocos elegidos, sino que, por el contrario, podía ser conocido por todos a través de las operaciones mentales de la razón.

            Y Jaspers (1992, p.138 – traducción nuestra) dice que: "La filosofía vislumbra el criterio último, la bóveda celeste de las posibilidades y busca, a la luz de lo aparentemente imposible, la vida mediante la cual el hombre puede ennoblecerse en su existencia empírica". Además, la Φιλοσοφία se entiende como una de las contribuciones más importantes de la civilización griega. Una forma racional de entender lo real de la que surge una forma de actuar, defendida por un buen número de filósofos, entre ellos Platão y Karl Marx, por ejemplo. El primero cuando dice que

(...) Hay que considerar que ninguno de nosotros nació para sí mismo; la patria reclama buena parte de nuestra vida; otra los familiares; otra más los amigos (...) Cuando la patria nos llama en nombre del interés público, no es permitido desentenderse de este llamamiento. ¿Qué sucedería en otro caso? Que se dejaría el campo libre a los intrigantes que aspiran al poder, sin tener en cuenta ni el bien ni el honor. (CARTA IX - 358 ac – traducción nuestra).

           Y Karl Marx, al criticar a los propios filósofos, por pensar que ellos solo interpretaban el mundo y lo que importaba era transformarlo.

          Con base en estos principios, podemos decir entonces que cuando entendemos este mundo real, sentimos la necesidad de promover cambios, a menos que estemos satisfechos con las formas existentes de relaciones sociales. Pero si nos sentimos insatisfechos debemos cambiar. Por eso la comprensión filosófica de la realidad implica necesariamente una forma de actuar y no solo pensar o teorizar esta realidad social. Al reflexionar sobre los diferentes aspectos de la realidad social, la Φιλοσοφία nos invita a ser protagonistas de esta misma realidad.

            La sociedad impone la existencia de relaciones de poder, formas de organización política, abusos de autoridad, opresión de las masas en torno a las cuales no podemos permanecer pasivos y acomodados. Es fácil ver la importancia de la Φιλοσοφία a la hora de analizar cuestiones sociales si tomamos, por ejemplo, el concepto de ciudadanía, del filósofo griego Aristóteles, que puede traer importantes aportes a nuestra época actual, según la cual un ciudadano, para ser considerado como tal, debería participar directamente en los asuntos públicos. No bastaba con vivir en la ciudad o ser descendiente de ciudadanos. Para ser ciudadano es necesario “participar en la administración de justicia y ser parte de la asamblea que legisla y gobierna la ciudad” (REALE, 2007, p. 130 – traducción nuestra).

            En una sociedad globalizada como la nuestra, que se caracteriza por conflictos y contradicciones, es importante pensar en un individuo involucrado en los más diversos temas sociales y políticos, y para eso, los filósofos en sus diferentes épocas, tienen ideas importantes para contribuir a nuestro compromiso político, como Maquiavel, Hobbes, Rousseau, Habermas y muchos otros.

            Maquiavelo fue el primer defensor de la autonomía en la esfera política, especialmente en relación con la moral y la religión. El realismo político de Maquiavel (que buscaba la verdad efectiva de las cosas frente a las utopías sociales) está ligado a un pesimismo antropológico sobre la visión de una naturaleza humana corrupta. Por tanto, Maquiavelo entiende que el buen gobernante, obligado por la necesidad, debe saber utilizar la violencia para el bien colectivo. Para Maquiavelo, los hombres siempre han actuado a través de formas de violencia y corrupción, concluyendo que el hombre es capaz de todo. Thomas Hobbes, que también tiene una visión pesimista de la naturaleza humana, analiza el surgimiento del Estado y la sociedad como una forma necesaria de controlar la violencia de los hombres entre sí y garantizar la preservación de la vida humana. Como Maquiavelo, tampoco se fía de los hombres, considerándolos antisociales por naturaleza, en los que predominan los intereses egoístas, donde el hombre se convierte en lobo para el hombre mismo. Afirmó que el estado natural del hombre es de agresividad, es decir, “guerra de todos contra todos”. Así, el hombre actúa movido por pasiones y deseos y no dudará en quitarle al otro cualquier objeto de deseo que esté en sus manos, incluida su propia vida.

            Entre los temas más diversos que involucran las relaciones de poder y la organización política, la globalización, la opresión y muchos otros, la idea de Democracia es algo que hay que tener en cuenta, ya que vivimos en un Estado de Derecho Democrático y los filósofos también han buscado sus aportes en el análisis de la idea de cómo la soberanía de un Estado debe estar en manos del pueblo. En este aspecto cobran importancia los filósofos Jean-Jacques Rousseau y Habermas. El primero como teórico de la Ilustración francesa y defensor de la soberanía popular y el segundo idealizador de la Teoría de la Acción Comunicativa, que pretende aplicar en sociedades democráticas, caracterizadas por una esfera pública dominada por el discurso y la argumentación de interés colectivo, proponiendo una participación igualitaria. de todos los ciudadanos en discusiones sobre asuntos públicos. De este análisis surge la idea de una Democracia Deliberativa que tiene como objetivo promover la legitimidad de las decisiones colectivas, incentivando a la población a participar en los asuntos públicos. Habermas y Jean-Jacques Rousseau, a través de sus teorías, defendieron que la democracia ideal es aquella en la que los ciudadanos tienen libre albedrío para elegir lo mejor para la sociedad, asumiendo una postura activa en todas las decisiones.

            Rousseau habla de una Democracia en la cual la soberanía debe pertenecer al pueblo, el pueblo debe ejercer directamente esta soberanía en el ámbito legislativo, que no puede ser Representativa, sin embargo, esta soberanía se limitaría a un ámbito, estando el Poder Executivo sujeto a la representatividad. Según él, le correspondía al pueblo crear las leyes que ellos mismos debían obedecer.

            Por otro lado, Habermas fue más allá y defendió un modelo de Democracia Deliberativa, en la cual las personas deben participar en las esferas Legislativa y Ejecutiva; en la creación de leyes y en la formulación e implementación de Políticas Públicas.

            Al resaltar las ideas de los filósofos de diferentes épocas y realidades muy diferentes, se hace evidente lo dicho anteriormente, que no hay una única Φιλοσοφία y ni siquiera un solo pensamiento filosófico. En Φιλοσοφία no hay una sola definición, un solo pensamiento, sino diferentes formas de pensar e interpretar el mundo y la realidad social. Pero a pesar de tantos pensamientos divergentes, ¿tiene la Φιλοσοφία algo que contribuir para pensar nuestra realidad local?

            En Brasil el camino fue turbulento para llegar a la Democracia, especialmente durante el golpe militar y los años que siguieron a la dictadura, que privó a los ciudadanos de cualquier derecho, como la libertad y el derecho a votar libremente. Muchas vidas fueron segadas para lograr un Estado Democrático. Aún después de 30 años de tal logro, el descontento está presente a los ojos de la ciudadanía con el modelo actual de democracia, en la cual los políticos elegidos por el pueblo no se corresponden con la altura y confianza que se ha depositado en ellos, lo que ha venido provocando fricciones constantes, generando insatisfacción, y tal insatisfacción deriva de la pérdida de noción del compromiso social de la clase política con la sociedad. Además de los factores históricos, los brasileños no se ven a sí mismos como ciudadanos responsables del gobierno del país, colocándose en una posición pasiva la mayor parte del tiempo.

            Es lamentable ver a una gran mayoría de la población alienarse, aceptar e incluso engañarse con propuestas, programas y proyectos elaborados durante los períodos electorales, quienes muchas veces por, desconocimiento y sentirse dependientes de ellos, terminan poniendo a toda una nación en manos de personas totalmente ignorantes, que se sostienen en el poder a base de mentiras y engaños, utilizando palabras como igualdad, cambios positivos y justicia.

            Decir que vivimos en un país que ejerce el poder democrático, que hay libertad de expresión, que está libre de distinciones o privilegios de clase, no es más que una hipocresía, una ilusión por seguir creyendo en este modelo de gobierno, incluso frente a situaciones explícitas y absurdas. Una democracia debe apuntar al bien común, pero estamos muy lejos de ver este ideal teórico en la realidad práctica.

            La sociedad en general, hombres, mujeres, niños, tienen que estar conectados con la política de manera Participativa, siempre entrando en consensos o no en temas sociales, sabiendo decidir quién manejará mejor el ejercicio público, dejar de solo mover la cabeza al mencionar lo positivo. Principalmente hay que poner en práctica la comunicación, debatir, cuestionar, reclamar, protestar; de hecho, no estamos condenados a seguir presenciando hechos absurdos, niños matando, robando, consumiendo drogas, viendo la vulneración de leyes y derechos, altos impuestos, corrupção sin castigo, la humanidad destruyéndose a sí misma y con los brazos cruzados.

            Finalmente, existe una multiplicidad de hechos y actos inconexos, que se entrelazan dentro de la sociedad, constituyendo el elemento más complejo que se puede imaginar: el hombre contemporáneo, por excelencia, un ser social, que, en vista de su realidad, ve sus problemas aumentar. La Φιλοσοφία juega un papel relevante en la vida del hombre, buscando soluciones a sus principales problemas, que tienen que ver con la moralidad, la reorganización de la sociedad, entre otros otros. Por lo tanto, todavía está disponible para hacer su contribución. Muéstrele al hombre que no es simplemente un producto del medio, que sufre la interferencia de la gente y reacciona como tal. El hombre, a su vez, transforma la sociedad. Entonces el discurso filosófico aparece para desarrollar el pensamiento crítico, buscando reflexionar sobre las innumerables prácticas sociales, dentro de la realidad en la que nos encontramos. Por tanto, la Φιλοσοφία tiene un papel relevante en una sociedad democrática, estimulando el debate, el análisis crítico de las estructuras sociales, el diálogo como forma de interacción social y, sobre todo, animando a hombres y mujeres a transformar la realidad en la que estamos inserto.

 

Los peligros de la democracia

 

            De acuerdo con Almond y Verba (1970) una democracia estable se logra en sociedades donde existe esencialmente una cultura política que debe complementarse con una cultura cívica, que supone la existencia de individuos activos e interesados, pero, al mismo tiempo, responsables y solidarios. Esta cultura cívica, necesaria para una buena ciudadanía y una democracia estable, se logra a través de un proceso educativo, “de un proceso de aprendizaje e interiorización de valores, símbolos y actitudes frente a la política, de larga duración y mucho menos directo, formal y cognoscitivo que el aprendizaje escolar”.

            Las democracias latinoamericanas han padecido de imperfecciones que han abierto las puertas a modos de gobierno opuestos a la libertad y al desarrollo por la carencia de valores éticos. “Solo un régimen democrático, sustentado en valores de diálogo, inclusión y justicia, capaz de construir ciudadanía y una cultura de paz, podrá enfrentar el descrédito de los partidos políticos, la pérdida de credibilidad de las instituciones, la crisis del sistema socio-político y económico…” (Lozada, 2017).

            En un artículo publicado por Andrés Malamud sobre la democracia afirma que la clave para el ascenso al poder de los tiranos (en este caso Hitler, Mussolini y Chávez) reside en que los políticos establecidos pasaron por alto las señales de advertencia y les entregaron el poder (Hitler y Mussolini) o les abrieron las puertas para alcanzarlo (Chávez). “La abdicación de la responsabilidad política por parte de los moderados es el umbral de la victoria de los extremistas” (Malamud, 2019). El Papa Juan Pablo II fue más preciso aún en su Encíclica Centesimus Annus: “Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia”.

            Por su parte, Hanna Arendt, en su especial preocupación por la construcción de la convivencia humana afirmó que para aprender a vivir juntos es necesario cultivar una disposición afectiva (no sólo sentirse obligado a coexistir); en segundo término, construir un lenguaje común y, en tercer término, impulsar la capacidad de proyecto compartido” (Arendt, 2000). Con ello, esta investigadora anunciaba la importancia que tiene la construcción individual, la formación de una personalidad enfocada en la inteligencia emocional, en el desarrollo del carácter y la vida virtuosa (Aristóteles) para tener la capacidad de guiarse uno mismo y desarrollar la buena voluntad para convivir con otros. Este tipo de educación se coloca en la línea del aprendizaje para el ejercicio responsable de la ciudadanía que procura mejores democracias para el beneficio de todos.

            En general, los estudiosos de la Ciencia Política y los filósofos coinciden en que es necesario recalcar los valores éticos en las sociedades latinoamericanas para mejorar nuestras democracias, recalcando en una educación que le permita al ciudadano ser partícipe, conscientemente, no sólo de sus derechos, sino también del deber que cada quien tiene de defender la democracia ante las aventuras políticas, con el diálogo, la participación y la proposición de nuevas ideas para construir la vida buena entre todos.

 

Referências Bibliográficas

ALMOND, Gabriel y VERBA, Sidney. La cultura cívica. Estudio sobre la participación política democrática en cinco naciones. Fundación de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada. Madrid, 1970.

ARENDT, Hannah. La condición humana, Buenos Aires, Paidós, 2000.

CHAUI, Marilena. Iniciação a Filosofia. São Paulo: Ática, 2012.

JASPERS, Karl. Introdução ao pensamento Filosófico. São Paulo: Cultrix, 1992.

LOZADA, Mireya. Violencia política, despolarización y reconstrucción del tejido social. La convivencia democrática en Venezuela. Boletín de la Escuela de Psicología UCAB. Caracas, 2017.

MALAMUD, Andrés. ¿Se está muriendo la democracia? Nueva Sociedad No 282, julio-agosto, 2019.

REALE, Giovanni. Aristóteles. História da filosofia grega e romana. Tradução de Henrique C.L. Vaz e Marcelo Perine. São Paulo: Loyola, 2007. Vol. IV.

 

Filosofia Política → Filosofia, Sociedade e Democracia