Platón

por Alexsandro M. Medeiros

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publicado en jul. 2022

versión en Portugués

            Platón (428/7 – 348/7 a.C.) fue discípulo de Sócrates y profundamente influenciado por su maestro. Aunque Platón también estuvo influido por otros pensadores, como Pitágoras, es sobre todo con Sócrates con quien se declara profundamente en deuda, de tal forma que toda su vida puede entenderse como un esfuerzo racional por llevar a cabo las ideas de su maestro, incluso en sus obras, Sócrates suele aparecer como protagonista y personaje principal a través del cual Platón inmortalizó su filosofía y la de su maestro. Además de la influencia de Sócrates, Platón también tuvo una gran originalidad en el desarrollo de sus propias ideas, especialmente el Platón ya maduro, fundador de una academia de estudios filosóficos y preocupado por poner en práctica sus ideas político-filosóficas.

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            La filosofía de Platón es a la vez política y ética, al mismo tiempo que habla de educación, habla de una metafísica del Alma y del Bien, su filosofía es teología, antropología, estética, es cosmología y crítica social y, por tanto, como afirma Tiago Lara (1989), sigue siendo objeto de estudio en la actualidad, incluso después de dos mil años de su existencia. La amplitud del pensamiento de Platón es tal que el filósofo inglés contemporáneo Alfred N. Whitehead (1978) llegó a afirmar que toda la tradición filosófica europea no era más que notas a pie de página de la filosofía de Platón. Sin embargo, considerando el enfoque temático de nuestro sitio web, nos centraremos aquí, principalmente, en los aspectos políticos de su pensamiento, aunque no siempre es posible separar el pensamiento político de otros aspectos de sus ideas.

 

La Política en Platón

            La filosofía de Platón lo llevó desde temprana edad a la concepción de un proyecto político tan amplio como su proyecto filosófico y pedagógico que culminó con la fundación de su escuela: La Academia de Atenas. Desde su relación con Sócrates y, especialmente con su condena y muerte, Platón se enfrentó a hechos políticos. Además, “[...] la creación del proyecto político de Platón se originó, sobre todo, en las decepciones del filósofo con los modelos de gobierno basados ​​en la democracia y en la actuación de los gobernantes de su tiempo. El punto culminante de esta creación fue la condenación y muerte de Sócrates” (MENESCAL, 2009, p. 20 – traducción nuestra).

            La influencia de Sócrates es tan grande que será el protagonista de la mayoría de las obras escritas por Platón, quien nunca aparece en sus obras, dando siempre voz a su maestro Sócrates como si él, Platón, fuera sólo un interlocutor de toda la sabiduría de su maestro, como es el caso, por ejemplo, de una de las obras más importantes de Platón, a saber, La República (en griego: Πολιτεια; politéia), en la cual el filósofo se sirve del personaje de su maestro Sócrates para dar vida al ideal de una sociedad justa y armonioso. El título de la obra de Platón en griego es Politéia y según Pabón y Fernández-Galiano, en la introducción de la obra para La República española (apud PLATO, 2006) una traducción más exacta de Politéia sería “régimen o gobierno de la polis”. Es principalmente de la traducción latina de Res publica que el título de la obra adquirió esta connotación.

Entre todas las obras producidas por Platón que han llegado hasta nuestros días, La República es quizás la más destacada, no por ser el diálogo más largo o uno de los escritos más extensos, sino por la exposición más cuidada y bien definida de los temas centrales del pensamiento del filósofo (MENESCAL, 2009, p. 41 – traducción nuestra).

            La Πολιτεια (La República) es, de hecho, una de sus principales obras cuando el tema se refiere a la política, pero no es la única. Platón también escribió otra obra titulada Las Leyes y, en este contexto, también es necesario mencionar la Carta VII, escrita por Platón a partir de un conjunto de XIII Cartas escritas por el filósofo, pero no todas consideradas auténticas (PLATÓN, 1973 y 1980). La Carta VII es considerada por los especialistas como de autenticidad menos dudosa y presenta una especie de autobiografía de Platón en la cual relata las vivencias que tuvo en la ciudad de Siracusa, durante los gobiernos de Dionisio -el viejo- y Dionisio -el joven (BARROS, 2006; MENESCAL, 2009). La Carta VII fue escrita por Platón dirigida a los amigos y parientes de Dion, amigo y discípulo, con motivo de su muerte, y también sobrino de Dionisio, tirano de Siracusa. Fue a pedido de Dion que Platón emprendió sus viajes a Siracusa en sus intentos fallidos de convertir la tiranía de Siracusa en realeza. En la Carta VII, Platón habla de estas experiencias (sobre las experiencias de Platón en Siracusa, ver en nuestro sitio web el texto A Experiência de Platão em Siracusa).

         La obra Πολιτεια tiene como tema central la discusión en torno al concepto de justicia y de sociedad ideal, pero también presenta varios otros temas como: las diferentes formas de gobierno; las virtudes que deben poseer los gobernantes y que deben existir en la ciudad, como la sabiduría, el valor, la templanza y la justicia (PLATÓN, 1993, 427e y siguientes); la teoría del filósofo-rey; incluso el tema de la educación e instrucción aparece en la obra (PLATÃO, 1993, 423e y ss.) sobre cómo educar gobernantes, guardianes y filósofos, para que cumplan bien su función (ver en nuestro sitio web el artículo Projeto Ético-Político-Pedagógico na República de Platão).

           Inicialmente, el diálogo intenta refutar algunas tesis presentadas sobre la naturaleza de la justicia, especialmente por el sofista Trasímaco, para quien la justicia consiste en el interés del más fuerte (338c). Y Sócrates se opondrá directamente a esta definición.

Después de una primera investigación sobre la justicia de un hombre, Sócrates propone recurrir a algo más grande, a saber, una ciudad, para ver mejor allí la justicia (368d). Sugiere mirar, en el discurso, el nacimiento de una ciudad, para ver también el nacimiento de la justicia y la injusticia, objeto de su búsqueda (VELOSO, 2003, p. 75 – traducción nuestra).

            El diálogo continúa con Trasímaco cuando añade una nueva cuestión a su punto de vista: el hecho de que “el hombre justo está en todas partes por debajo del injusto […] (y) jamás se verificará, debido a la disolución de la sociedad, que el justo tenga más que el injusto, pero sí menos” (343d – traducción nuestra). Lo que lleva a Trasímaco a concluir que es más ventajoso ser injusto que justo, como en la tiranía, “que arrebata los bienes ajenos, en secreto y con violencia” (344a – traducción nuestra), como en las cuestiones del tributo en las que “el justo, que en igualdad de condiciones paga una contribución mayor, y el otro una menor” (343d – traducción nuestra). Y aquí nuevamente tenemos la definición de justicia como la ventaja del más fuerte (344c – traducción nuestra). Sócrates no se conforma con los argumentos del sofista y divagará sobre la idea de cuántos y cuáles son los beneficios de la justicia y ser hombre justo (348b).

           Vemos así que es a partir del choque de ideas sobre el concepto de justicia que los protagonistas discutirán la noción de Ciudad Justa a lo largo de la obra. Se trata de encontrar Calipolis, la ciudad ideal, o la ciudad real (alethiné polis), aquella que se describe plenamente a través de la planificación y la reflexión, en la que todos los problemas están cuidadosamente pensados ​​y excluidos.

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             En esta obra Platón también habla de las distintas formas de gobierno y presenta una justificación racional en defensa de la que, para él, era la mejor forma de gobierno: la aristocracia o gobierno de los sabios.

            Entre las diferentes formas de gobierno, Platón habla de los tipos de gobierno monárquico, aristocrático, democrático, tiránico, la timocracia (que es una especie de falsa aristocracia) y la oligarquía (el gobierno de los ricos). De todas éstas, la tiranía es la peor forma de gobierno.

            Finalmente, cabe señalar que “el proyecto político de Platón no se presenta esencialmente como una cuestión política, sino que implica una ética y una educación, guiada por la filosofía, tan necesarias para la formación humana” (MENESCAL, 2009 – traducción nuestra). Del mismo modo Tiago Lara (1989) señala que el proyecto político de Platón es también un proyecto educativo, de formación no sólo del ciudadano sino también del hombre de bien. En cuanto a un proyecto pedagógico ético-político en Platón, remitimos nuevamente al lector al texto Projeto Ético-Político-Pedagógico na República de Platão, así como una interpretación de la Alegoría de la Caverna desde estas diferentes perspectivas A Alegoria da Caverna.

 

Referências Bibliográficas

BARROS, Gilda N. M. de. Platão em Siracusa – a conversão do Tirano. Revista Internacional d’Humanitats, ano IX, n. 10, p. 31-38, 2006. Acessado em 09/02/2016.

JAEGER, Werner Wilhelm. Paidéia: a formação do homem grego. 4. ed. São Paulo: Martins Fontes, 2001.

LARA, Tiago Adão. Caminhos da razão no Ocidente: a filosofia nas suas origens gregas. 4. ed. Petrópolis, RJ: Vozes, 1989. (Coleção Caminhos da Razão)

MENESCAL, Ana Alice M. A idéia de justiça e a formação da cidade ideal na República de Platão. Dissertação (Mestrado em Filosofia). Departamento de Filosofia. Universidade Estadual do Ceará. Fortaleza, 2009.

PLATÃO. A República. Trad. Maria Helena da Rocha Pereira. 7. ed. Lisboa: Fundação Calouste Gulbenkian, 1993.

____. Cartas. Trad. Carlos Alberto Nunes. Belém: Universidade do Pará, 1980. Vol V

____. Marginalia Platonica. Introdução. A Carta Sétima. Trad. Carlos Alberto Nunes. Belém: Universidade do Pará, 1973.

PLATÓN. La República. Traducción, notas y estudio preliminar: José Manuel Pabón y Manuel Frenández-Galiano. Madrid: Centro de Estudios Políticos Y Constitucionales, 2006. (Colección Clásicos Políticos)

VELOSO, Cláudio William. A verdadeira cidade de Platão. Kriterion, Belo Horizonte, vol. 44, n. 107, p. 72-85, jun. 2003. Acessado em 09/02/2016.

WHITEHEAD, Alfred. N. Process and reality: an essay in Cosmology. New York: Free Press, 1978.

 

texto y citas traducidas con la colaboración de Alexis Guerra