John Maynard Keynes

por Alexsandro M. Medeiros

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publicado en: out. 2022

versión en Portugués

         John Maynard Keynes (1883-1946) fue un economista británico que abogó por una política económica estatal intervencionista, oponiéndose a la idea de que los mercados libres proporcionarían automáticamente puestos de trabajo a los trabajadores, y defendiendo el modelo en torno al cual los gobiernos deberían utilizar medidas fiscales y económicas para mitigar los efectos adversos de los ciclos económicos como la recesión y la depresión. Aunque Keynes rechazó el capitalismo liberal del tipo “laissez-faire”, no era un anticapitalista y en realidad quería encontrar la manera de salvar este modelo de organización política y económica, proponiendo un capitalismo regulado, o una especie de liberal socialismo, en el que “[…] las disfunciones del mercado fueran suplidas por la intervención del Estado, tanto a través de políticas públicas como de carácter normativo, esenciales para la construcción de un ambiente institucional favorable a la toma de decisiones de los agentes económicos” (FERRARI FILHO, 2006, p. 233 – traducción nuestra). Además, podemos considerar el keynesianismo como “[...] una doctrina activista, que aboga por la acción del Estado en la promoción y mantenimiento del pleno empleo en las economías empresariales” (CARVALHO, 2008, p. 571 – traducción nuestra). Sus ideas han influido en la macroeconomía moderna, tanto en la teoría como en la práctica. A diferencia de la escuela conocida como los “Nuevos Clásicos”, que entienden que los comportamientos colectivos serían la suma de los comportamientos individuales y que nada “[...] podría explicarse 'científicamente' en economía si no pudiera reducirse a sus fundamentos microeconómicos (CARVALHO, 2009, p. 92 – traducción nuestra), Keynes se destaca por su capacidad para pensar políticas macroeconómicas y defender la macroeconomía como disciplina autónoma.

           Keynes estudió en el famoso Eton College y recibió una beca para estudiar en el  King's College, de la Universidad de Cambridge, donde estudió Economía, muy probablemente influenciado por su padre John Neville Keynes, quien fue secretario de la Universidad de Cambridge, y escribió un trabajo titulado: Alcance y método de la Economía Política (1891). Además de la influencia de su padre, Florence, su madre, también representó una fuerte influencia en la vida del joven Keynes, ya que era una persona pública, habiendo ocupado “[...] numerosos cargos, incluido el de alcaldesa, además de otros cargos en la Universidad [Cambridge]” (SILVA, 1996, p. 6 – traducción nuestra) [1]. En el caso de Keynes como figura pública, además de actuar como director del Banco de Inglaterra, también cabe mencionar su papel como miembro de la Comisión Real de Finanzas y Moneda de la India (SKILDESKY, 1983).

           Igualmente es importante destacar la convivencia de Keynes con Bertrand Russell y G. E. Moore en un grupo de intelectuales denominado “Bloomsbury Group” (SILVA, 1996). La influencia de Moore se puede ver, no solo en algunos aspectos del pensamiento económico de Keynes, sino también en lo que respecta a la Ética. Sobre la Ética, Paulo Fracalanza afirma: “[...] el objetivo de la vida humana apuntaba hacia la Ética. En este dominio, se había inspirado en la fuente de G. E. Moore, quien en 1902 había publicado Principia Ethica, una obra que tuvo una verdadera fascinación para Keynes. Moore identificó como la pregunta ética primordial "¿qué es bueno?" y argumentó que solo con el concurso de la respuesta a esta pregunta, la dimensión moral que preguntaba sobre “cómo debemos comportarnos” podría ser respondida adecuadamente” (2010, p. 204 – traducción nuestra).

            Pero fue en el campo de la Economía en el cual efectivamente destacó John Maynard Keynes, dando lugar a lo que hoy podemos denominar keynesianismo, en oposición a otras escuelas de pensamiento económico como la escuela Económica Clásica, el Marxismo-leninismo o el Monetarismo de Milton Friedman.

Disponible en: “escuelas económicas

           Si bien Keynes no es estrictamente un filósofo, Ricardo Crespo (2005) cree que es posible señalar algunos presupuestos de su filosofía, diluidos en su obra, incluyendo una teoría del conocimiento, una antropología, una ética, una metafísica implícita en sus obras y de otra manera, su teoría económica propiamente dicha.

Para el profesor Crespo, Keynes resulta ser un filósofo realista, marcadamente empirista (nominalista), y muy pragmático, lo cual explica que no haya en él especulación sobre lo real en cuanto tal. Existen cosas independientes, incluso hay universales, cognoscibles por intuición; pero inducción y analogía son mera agrupación por similitudes, distinción de clases. Y aun esto no siempre es posible. La realidad no es cuantificable o mensurable de manera completa; existen diferencias cualitativas irreductibles, que sin embargo, son a veces susceptibles de conocimiento probable (WIDOW, 2007, p. 580).

            Como ya hemos dicho, es en el campo de la Economía donde encontraremos las más importantes aportaciones de John Maynard Keynes, principalmente en el campo de la Economía Política y la macroeconomía.

(LARA, 2010)

            Para Fernando Filho, la preocupación por la naturaleza de los problemas económicos: las economías empresariales y monetarias, la inestabilidad de los precios y la regulación del capitalismo por parte del Estado estuvieron presentes en el pensamiento de Keynes “desde el primer libro, Indian Currency and Finance, escrito en 1913, hasta el último artículo, “La Balanza de Pagos de los Estados Unidos”, publicado en junio de 1946, después de su muerte” (2006, p. 214 – traducción nuestra).

           Y aunque el trabajo que hizo mundialmente famoso a Keynes fue The Economic Consequences of the Peace, publicado en 1919, su trabajo más influyente para los académicos es The General Theory of Employment, Interest and Money, de 1936 (KEYNES, 1985), y que está marcado por dos factores principales, como señala Chick: “Todos los libros son productos de su tiempo y lugar. Y el tiempo y el lugar en que se basa la Teoría General son extraordinarios. El tiempo, principios de la década de 1930; el lugar de Cambridge. Ambos influyeron en la forma y el contenido del libro” (1993, p. 7 – traducción nuestra). Y según Paulo Fracalanza esta obra marca,

[...] el nacimiento de la macroeconomía, un campo de la especulación científica dedicado a interpretar las relaciones de agregados estadísticos como, entre otros, el volumen de empleo, la composición de la demanda efectiva y la tasa de interés, en un intento por comprender el (mal) funcionamiento del sistema económico. Keynes pretendía hacer inteligibles —en el contexto de la crisis de 1929 y en contra de la doctrina hegemónica de la época— las razones del desempleo de la fuerza de trabajo y los remedios para superar este flagelo (2010, p. 200 – traducción nuestra).

            Para Fernando Carvalho (2008), el último capítulo de la obra Teoría General propone reflexionar sobre al menos dos grandes problemas: la excesiva concentración de la renta y de la riqueza cuyo remedio sería una especie de impuesto a las grandes fortunas y una especie de lo que tal vez podría llamarse hoy de responsabilidad fiscal, es decir, los gastos del Estado deben ser proporcionales a la provisión de bienes públicos; el otro gran problema sería el tema del empleo/desempleo, cuyo diagnóstico estaría relacionado de alguna manera con la disposición de los consumidores e inversionistas privados a gastar tanto como sea necesario hasta alcanzar el límite de producción de su capacidad.

[…] en el caso del problema de la excesiva concentración de la renta y la riqueza, la solución que recomienda la doctrina keynesiana es a través de la acción del Estado. La doctrina keynesiana, como se argumentó anteriormente, define una posición política, la defensa del pleno empleo como objetivo mayor de la política económica, y un enfoque estratégico, en el cual la acción del Estado debe ir en la dirección de estimular la demanda privada a través de políticas macroeconómicas, como las políticas fiscal, monetaria y de ingresos (CARVALHO, 2008, p. 573-574 – traducción nuestra).

            Además, podemos decir que Keynes rechazó la idea de que una economía de mercado conduce automáticamente al pleno empleo o que el libre funcionamiento del mercado lleva a la economía al equilibrio y es esta visión la que da lugar a una política económica con intervención estatal precisamente para lograr una situación de pleno empleo. Keynes rechaza no sólo la idea de la "mano invisible" de Adam Smith, sino también la política de "laissez faire, laissez passer" del liberalismo económico clásico.

En el modelo Keynesiano se establece que la renta y el empleo deben determinarse conjuntamente a partir del volumen de demanda global existente. Para mantener el volumen de renta y empleo debe de invertirse la diferencia entre la renta y el consumo, es decir el ahorro; de esta manera se identifica a la inversión como un multiplicador del empleo, pero si la inversión privada no es suficiente para alcanzar el nivel de ingreso de pleno empleo, entonces el Estado debe intervenir, a través del gasto público, para “llenar ese vacío” (PRIMERA, 2013, p. 127).

            En general, podemos agrupar las tesis centrales de la economía de Keynes en al menos siete proposiciones, siguiendo el pensamiento de Fernando de Carvalho (2009): 1) la tesis de la no neutralidad de la moneda; 2) el concepto de liquidez; 3) reconocimiento de la conexión entre moneda, prima de liquidez y precios de activos; 4) lo que Keynes llama el “estado de confianza”; 5) la tesis de que el “estado de confianza” es un determinante central de la producción y el empleo en una economía empresarial; 6) la relación entre la demanda privada y el nivel de actividad; 7) el problema de la estabilidad global[2].

           Si bien Keynes no produjo un trabajo específico sobre la cuestión del método, algunos autores intentan analizar la obra Teoría general considerando la cuestión metodológica que subyace en el pensamiento del economista británico, tales como: Carabelli (1988), Chick (1993), Souza (2003). Sin embargo, es necesario considerar que esta posición no es unánime y muchos autores consideran que no existe una cuestión metodológica en la obra de Keynes.

           Esta obra tuvo una gran influencia, aunque no duradera, en la política económica norteamericana durante la Segunda Guerra Mundial, cuyo resultado otorgó a Estados Unidos el estatus de superpotencia, pues Albert Hirschman afirma que la doctrina económica expuesta por Keynes en su trabajo de 1936 “[...] obtuvo su primer gran éxito en la adquisición de influencia sobre la política económica de una gran potencia en Estados Unidos, en el curso y como resultado de la recesión de 1938. Esa influencia se reforzó notablemente durante la Segunda Guerra Mundial” (2014, p. 312).

         También según Albert Hirschman, la difusión del keynesianismo después de la Segunda Guerra Mundial se debe principalmente a dos factores, como la formación de un núcleo de keynesianos en los EE. UU., concomitante con la victoria militar de este país, que también resultó en una crisis política y victoria económica a nivel mundial, otorgando a EE.UU. un lugar de liderazgo que facilitó la difusión de las ideas keynesianas.

            En Brasil, la obra de Keynes ha sido recibida con gran atención por parte de los teóricos económicos y en nuestro país “[...] uno de los primeros exponentes del pensamiento keynesiano, a pesar de sus pocas referencias explícitas a Keynes, fue Celso Furtado” (CARVALHO, 2008, p. 571 – traducción nuestra). La obra de Celso Furtado Formación Económica de Brasil sería, según Fernando Carvalho, una aplicación del enfoque macroeconómico tal como lo formula y propone Keynes. Además, actualmente dos escuelas desarrollan líneas de pensamiento y reflexión basadas en teorías keynesianas: el Instituto de Economía de la UNICAMP y el Instituto de Economía de la UFRJ, además de otros centros e institutos académicos que albergan investigadores keynesianos, debiendo destacarse en este escenario la Associação Keynesiana Brasileira (AKB)[3] que tiene como uno de sus objetivos, precisamente, reunir y recopilar y mapear la existencia de investigadores keynesianos.

Disponible en: Blog Historia del Mundo Contemporáneo

            Finalmente, es importante considerar que para comprender el pensamiento de Keynes es necesario entender todo el contexto teórico económico con el que dialoga el economista británico, como la economía clásica y neoclásica (Pigou, Cassel) y la tradición marshalliana propugnada por su maestro y mentor Alfred Marshall y sus sucesores como Robertson y Lavington, con quienes Keynes presenta tanto diferencias como similitudes (ARTHMAR; BRADY; SALLES, 2010).

 

Referências Bibliográficas

ARTHMAR, Rogério; BRADY, Michael E.; SALLES, Alexandre O. T. Dos clássicos aos hereges: Keynes e a economia de seu tempo. Revista de Economia contemporânea, Rio de Janeiro, v. 14, n. 2, p. 359-393, maio/ago. 2010.

CARABELLI, A. On Keynes’s method. Londres, MacMillan Press, 1988.

CARVALHO, Fernando J. Cardim de. Keynes e o Brasil. Economia e Sociedade, Campinas, v. 17, Número especial, p. 569-574, dez. 2008.

____. O retorno de Keynes. Novos Estudos CEBRAP, vol. 83, p. 91-101, mar. 2009.

CHICK, V. Macroeconomia após Keynes: um reexame da Teoria Geral. Rio de Janeiro: Florense Universitária, 1993.

CRESPO, Ricardo F. El pensamiento filosófico de Keynes. Descubrir la melodía. Ediciones Internacionales Universitarias: Madrid, 2005.

FERRARI FILHO, Fernando. As concepções teórico-analíticas e as proposições de política econômica de Keynes. Revista de Economia contemporânea, Rio de Janeiro, vol. 10, n. 2, p. 213-236, mai./ago. 2006.

FRACALANZA, Paulo Sérgio. As lições de Keynes. Novos estudos CEBRAP, São Paulo, n. 88, p. 199-205, dez. 2010.

HIRSCHMAN, Albert Otto. Cómo se fidundió a Keynes desde Estados Unidos. Revista de Economia Institucional, Bogotá, vol.16, n.30, p. 311-318, jan./jun. 2014.

KEYNES, J. M. A teoria geral do emprego, do juro e da moeda. São Paulo: Nova Cultural, 1985.

KEYNES, M. Ensaios sobre John Maynard Keynes. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1977.

LARA, José Manuel. La salida a la crisis de 1929: el keynesianismo. 01/03/2010.

PRIMERA, José Gregorio Petit. La teoría económica del desarrollo desde Keynes hasta el nuevo modelo neoclásico del crecimiento económico. Revista Venezolana de Análisis de Coyuntura, vol. XIX, núm. 1, pp. 123-142, enero-junio, 2013.

SILVA, A. M. da. Apresentação: Keynes e a Teoria Geral. In: KEYNES, J. M. Teoria Geral do Emprego, do Juro e da Moeda. Os Economistas, Abril Cultural, São Paulo, 1996.

SKIDELSKY, Robert. Keynes. Nova York: Penguin Books, 1994, 3 vols.

____. John Maynard Keynes: Hopes and Betrayed, 1883-1920. Londres: Mac-Millan, 1983.

SOUZA, M. A. G. de. Método e visão de mundo em Keynes: uma abordagem alternativa. In: CORRAZA, G. (org) Método da Ciência Econômica. Porto Alegre: UFRGS, 2003.

WIDOW, Gonzalo Letelier. CRESPO, Ricardo. El pensamiento filosófico de Keynes. Descubrir la melodía [resenha]. Revista Chilena de Derecho, vol. 34, n. 3, pp. 579-582, 2007.

texto y citas traducidas con la colaboración de Alexis Guerra

 


[1] Sobre la biografía de Keynes, Robert Skidelsky (1994) escribió tres volúmenes como referencia para los interesados ​​en el estudio del pensamiento de Keynes. Se realizó una reseña biográfica de su sobrino Milo Keynes (1977) y Adroaldo Moura da Silva (1996) presenta la obra completa de la Teoría General de la editorial Nova Cultural.

[2] Para más detalles sobre cada una de estas siete tesis, remitimos al lector al artículo de Fernando de Carvalho (2009).

[3] “La Asociación Keynesiana Brasileña (AKB) […] tiene como objetivo desarrollar el conocimiento de la teoría y la economía keynesiana, entendida como ciencia social, a través de: (i) la creación de un foro científico a nivel nacional para el debate de cuestiones de economía keynesiana ; (ii) la promoción, ampliación y fortalecimiento de los intercambios entre estudiosos de la teoría y la economía keynesianas y disciplinas afines, como la Filosofía, la Política, la Historia y la Sociología; (iii) la promoción de reuniones, congresos, conferencias, cursos y actividades de actualización; y (iv) la difusión de libros y periódicos relacionados con la temática keynesiana”. Ver más en el sitio web de AKB: https://www.akb.org.br/.